Es sabido que nuestro país no se caracteriza necesariamente
por sus debates y el intercambio de ideas, imponiéndose muchas veces criterios prejuzgados,
menospreciando las ideas que algunos otros pudieran sostener. Ello no solamente
lo vemos en el campo político sino también en las diversas organizaciones
sociales, donde un grupo trata de imponer sus ideas.
Existen en las organizaciones un Consejo Directivo que es
quien marca las pautas y políticas de la asociación, sin embargo, el asociado
muchas veces olvida que por encima del consejo directivo se encuentra la
Asamblea General, quién es por último quien va a aprobar o desaprobar las
propuestas del Consejo Directivo.
Para llegar a este fin hay un proceso en base a un
intercambio de ideas por parte de los asistentes denominado debate, unos a
favor u otros en contra u otros pueden tener otras ideas que contribuyan al
esclarecimiento de las ideas que se han propuesto.
El debate requiere de un moderador y un secretario que tome nota,
el primero tiene que ser una persona que requiera ciertas aptitudes para dar
una muestra de imparcialidad en la interacción de pareceres, así como dar la
palabra a las personas que lo han solicitado, en el orden correspondiente;
medir el tiempo de la intervención de acuerdo con las circunstancias, o fijar
un tiempo para cada tema propuesto; evitar en lo posible las repreguntas para
evitar diálogos prolongados y lo mas
importante, evitar al ponente que toque temas que no están en debate o en el
nivel del mismo. Este es un punto difícil de lograr puesto que el moderador
debe tener conocimiento de lo que se esta tratando y el hecho de impedir que el
ponente siga exponiendo un tema no agendado puede ocasionar alguna fricción
entre el moderador y los asistentes.
En una organización donde todos los asociados sienten que
tienen el mismo valor no debería haber mayor problema, éste se podría dar en
organizaciones donde algunos asociados consideran que tienen mayores prebendas
que otros, ya sea por sus años, o logros anteriormente realizados. De suceder
esta situación los asociados no seguirían participando ni aportarían ideas para
el logro de los objetivos institucionales.
¿Por qué es importante el debate?
“Como ejercicio para
el intelecto ya que sirve para desarrollar múltiples habilidades.
Para reforzar y
mejorar la personalidad, en aspectos como la autoestima, seguridad, confianza,
expresión verbal y corporal.
Eleva el criterio para
tomar una decisión ya que enseña a exponer las ventajas y desventajas de un
punto de vista.
Como medio para
alcanzar la pluralización en cuanto a ideas.
Como medio
informativo/expositivo ya que como espectador de un debate se puede llegar a
clarificar mucho acerca del tema tratado o a debatir.”
En un sistema democrático como el que tenemos de acuerdo con
nuestra Constitución pone por delante la defensa de la persona y el respeto de
su dignidad. De ahí que en estos encuentros debe primar el reconocimiento y
respecto de cada uno de sus integrantes.

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