Me pareció aterrador que una periodista de Radio Capital, en un segmento político, dijera que para ser Congresista habría que prepararlos en cómo se manejaba en el Congreso las diferentes tareas, es como si dijera que para ser Ingeniero Civil debería enseñársele como hacer los papeleos para sacar una licencia municipal ó para ser abogado deberán enseñarle como son los trámites ante el Poder Judicial. Esta visión lamentablemente también la tienen centros de capacitación donde formulan cursos en función instrumental, les doy cursos sobre lo que posiblemente van a trabajar y no cursos que le permitan ver el árbol dentro del bosque, que aproximen al capacitado a reflexionar sobre el tipo de situaciones al que se verá sometido para tomar las mejores alternativas y las mejores decisiones, parafraseando a Max Weber, en un aprendizaje moderno, la persona tendría que tener “la capacidad humana para lidiar con los procesos cognitivos, culturales y morales de forma reflexiva”
El tema sobre el cual se estaba discutiendo en la radio era sobre lo que se esperaba de los nuevos congresistas y a través de respuestas de los oyentes daban sus criterios sobe la capacitación que deberían tener, dado que en mucho casos de ellos son nuevos personajes que no tenían ningún tipo de experiencia de carácter público, otros decían que tienen que ser profesionales , otros experiencia previa y así por el estilo.
La Constitución es clara al respecto , en el Art. 90 dice: “Para ser congresista se requiere ser peruano de nacimiento, haber cumplido veinticinco años y gozar del derecho de sufragio”, no existe otro requisito adicional, que ello pueda ser modificado, es materia de otra discusión; la fundamental característica que debiera tener un congresista es que sea demócrata, porque en ese juego va a participar, que sea tolerante, con capacidad de negociación, el respeto por los oponentes, sensibilidad social, la ética y moralidad que lo conciben como ejemplo de sus representados y haber tenido experiencia en el sector público de preferencia ó en el privado con capacidad de gestión, de manera que los votantes conozcamos cuales han sido sus frutos en cuanto a la gestión que ha desempeñado y si esa gestión ha sido transparente, con rendición de cuentas y capacidad de convocatoria.(¿pido mucho?).
La periodista en cuestión decía como preparar a los Congresistas si no hay cursos al respecto. Si bien es cierto que no hay cursos como ser congresista, si hay diplomados y maestrías de gestión pública, gestión social, regulación de servicios públicos, medio ambiental, derechos humanos, proyectos de inversión, etc., que le van a permitir al futuro congresista tener una visión más amplia de la realidad nacional y su aporte va a estar mejor canalizado para proponer políticas públicas que atiendan las demandas más urgentes de los ciudadanos
¿Qué nos depara este Congreso? Es una pregunta válida que nos hacemos; a título personal no me hago ilusiones que vaya a ser mejor que el anterior, porque muchas de las personas que han sido elegidas, que a mi entender no tienen las características que he mencionado en párrafo anterior, y ojalá me equivoque; por lo menos por los que vote no salieron elegidos, y tú amigo, amiga, ¿por quién votaste? ¿estarán al alcance de tus expectativas?
En la medida que los partidos políticos no se institucionalicen y dejen de ser simples etiquetas para los comicios electorales, siempre habrán advenedizos, que mediante sus recursos económicos, histriónicos o mediáticos se lanzarán a la palestra a ver si les toca algo. Ello es producto de la misma sociedad donde no se le da la debida importancia a la revalorización de las instituciones, en este caso, a los partidos políticos.

