En forma casi diaria la redes sociales suelen lamentarse de
las acciones de los congresistas, ya sea por las tropelías que cometen,
inconductas, corrupción, faltas contra la ética, improductividad, y tendríamos
un largo etcétera de lo que viene sucediendo desde algunos años en el Congreso.
El clamor generalizado es que se deben ir, que no sirven,
que son corruptos en su mayoría y además otros improperios a veces ofensivos y
denigrantes. La culpa de su actuación no es propiamente de ellos sino de
quienes los eligieron. ¿Qué pasó con el electorado?
Hay un columnista que solía tratar a la masa de votantes de
“electarado” en diferentes medios de comunicación por las supuestas
irracionalidades que efectuaban al ejercer su voto, según su apreciación
estaban por doquier del país.
Resulta sorprendente que no se informen sobre sus
antecedentes ya sea públicos como privados, ni mucho menos de su capacidad
académica, es por ello por lo que luego viene el desencanto al tener congresistas
elegidos que tienen procesos judiciales y otros cuya preparación académica es
precaria y en algunos casos con falsificaciones.
¿Por qué no se interesa la gente por la política? Se sabe
que tradicionalmente al 67% no le interesa y según GFK el 75% acude a las urnas
sin informarse pese a los esfuerzos que puedan hacer algunos órganos como el
Jurado Nacional de Elecciones con la campaña del “Voto Informado”, y otro gran
sector recién decide su voto en la misma cola de votación.
El perfil del votante peruano nos lleva a la situación
anterior, según estudio de Martín Tanaka, en un trabajo de investigación donde
se consideró una muestra de 2000 personas, lo llevo a afirmar que vivimos en
una democracia sin partidos, escribiendo un libro al respecto.
Indudablemente que dirán que es el tema educativo, la
desconfianza hacia los políticos, la mala relación que tradicionalmente el
Estado ha tenido con la sociedad y otros factores que sumados hacen que no haya
mayor interés por el grueso de los electores por las figuras políticas y por la
falta de institucionalidad.
Es preciso hacer notar que las sociedades cada vez mas se han ido globalizando y el autodisolverse del Congreso como algunos preconizan le harían un flaco favor a la democracia a los ojos del mundo, por lo que hay que aguantarlos no queda otra salida.
Últimamente vemos encuestas de personajes presidenciables
que no forman parte de un partido político. Lo que institucionaliza la política
es el partido, no el personaje que puede cambiar una vez que llega al poder
como muchas veces ha pasado. ¿Y su plan de gobierno? Bien gracias.
No nos extrañe pues que mañana tengamos un Congreso peor del
que tenemos ahora, mas aún que ya no va a haber reelección. La mayoría serán
novatos en lides políticas con antiguos reciclados que no han estado en este
último Congreso. Dios nos coja confesados.


