lunes, 27 de junio de 2011

Conflictividad en el país

Siempre se nos ha dicho que somos un país pacífico, ¿esto es cierto?
De acuerdo al último reporte de la Defensoría del Pueblo, al Mes de Mayo existen 227 casos de conflictos registrados, de los cuales, 142 son activos y 85 son latentes, la mayoría de ellos se refiere al medio socio ambiental, otros de carácter comunal, hay también electorales, de carácter subversivo, demarcación territorial, etc.
Llama poderosamente la atención de la escalada de estos conflictos que degeneran en violencia, últimamente la PCM ha producido un video de 9 minutos sobre este tema, que me parece bastante ilustrativo, lo que considero meritorio para quienes trabajan en esa dependencia .
Sin embargo, casos como el de Huancavelica, donde hay 3 muertos por lamentar, producto de la violencia generada por la creación de la Universidad (una más!) de Tayacaja a costa del presupuesto de la Universidad de Huancavelica . La educación en general, sabemos que es precaria y más aún en el interior del país, salvo algunas Universidades de prestigio, la mayoría de ellas no cuenta con los recursos necesarios para permitir el egreso de profesionales acorde con las exigencias actuales; por lo que es justificable que una Universidad con sus magros ingresos reclame que todavía le cercenen parte de esos ingresos para crear otra; cuya creación no fue consultada con aquella. Recién el viernes 24 la Primera Ministra ha anunciado que la Universidad de Tayacaja contará con su propio presupuesto. A poco del anuncio nuevamente hay 5 muertos en Puno debido a los desmanes de los pobladores. Hasta cuándo la escalada de violencia, ¿no nos afecta a los limeños; lo sentimos lejanos estos sucesos?
Casos como el de Bagua, Puno y Huancavelica nos llevan a reflexionar sobre la capacidad de negociación y disuasión que debe tener el gobierno para evitar que los conflictos desemboquen en violencia con lamentables pérdidas humanas y materiales
Los conflictos tanto externos como internos siempre han estado presentes en el Perú, desde su nacimiento como Estado, con las guerras fratricidas por el poder; hemos sido el país que más guerras y conflictos externos hemos tenido en América del Sur; así como graves conflictos internos ocasionados por el demencial terrorismo, conflictos por el tráfico ilícito de drogas, conflictos por la delincuencia organizada, y por otro lado los conflictos domésticos como los que registra periódicamente. Como apreciamos no hemos ni somos un país pacífico, nos gustaría que así fuera, pero tradicionalmente desde los inicios de la república la sociedad ha estado orientada más hacia el privilegio del uso de las armas, es decir quienes detentaban las armas en algún momento de la historia eran los que tenían la “razón”. Nuestra sociedad debería orientarse a una cultura de paz, de dialogo, de debate para evitar que germinen los conflictos, que siempre van a ver,  en violencia.

jueves, 16 de junio de 2011

Perú, ¿Hacia la modernidad?

En principio habría que preguntarnos si modernidad coincide con lo que pensamos. La modernidad en una sociedad tiene tres aspectos definidos: la diferenciación de la estructura política, la secularización de la cultura política y el aumento de la capacidad del sistema político en una sociedad.
Revisemos cada uno de estas características propuestas por Coleman, en nuestro país. Creo que la primera es la más obvia,  no hay una diferenciación en la estructura política en nuestra sociedad, dado que los gobiernos de turno, por lo general, tratan de copar el espectro político en sus diferentes vertientes; el Poder Legislativo y Poder Judicial muchas veces son sometidos al Ejecutivo, acciones que a diferencia de una dictadura ahora son más sutiles, pero los resultados son similares; lo mismo sucede con  algunas de las organizaciones estatales que supuestamente son autónomas; en este gobierno que está terminando hemos apreciado como el Presidente en persona interviene groseramente en las elecciones generales, aduciendo que no estaba en su poder  el elegir al nuevo presidente, pero si impedir el que él no quisiera. El tema de la sociedad civil como parte de la estructura política todavía no es reconocido como un ente ajeno a la estructura del Estado, dado que devenimos de un estado protector, autoritario con una cultura tutelar, que inhibe a los ciudadanos a ejercer vigilancia y control al estado a través de organizaciones sociales
En cuanto al segundo punto, la separación de los asuntos de la iglesia de los del estado, tema tratado en mi post del 30 Marzo de este año  , no se da aún en nuestro país  , ahora mismo observamos las discusiones que existen por la construcción de la imagen de Jesús en el Morro Solar, y aún está en memoria las diversas injerencias que ha tenido Arzobispo en la vida política del país, tratando de orientar a los  a sus feligreses hacia una posición de su creencia personal, como la píldora abortiva del día siguiente, la unión entre parejas del mismo sexo, su apuesta por una determinada candidatura presidencial
El sistema político en una sociedad está compuesto  por diferentes actores políticos que interactúan entre ellos, que tienen injerencia en el proceso político y que se legitima en la medida que su capacidad sea la adecuada para atender las demandas de los ciudadanos. Esta capacidad está relacionada  con las factibilidades de promover políticas públicas que satisfagan o amengüen en parte los serios problemas  que los afectan tanto en su vida personal como en su vida comunitaria. En nuestra  situación, existen casos emblemáticos donde se aprecia que esta capacidad es casi nula, como las demandas de los pobladores de la selva y del ande que no son atendidos en sus pedidos respecto a su hábitat y más bien son criminalizados con persecución y detención, por los injustificables ocupaciones que hacen de las vías públicas que impiden el libre tránsito.
A propósito del tema tratado, recuerdo en las aulas universitarias al profesor Javier Díaz Alberttini , quien solía decir : “El Perú es un país pre moderno, en vías de ser moderno en una sociedad post moderna” . ¿Tú qué opinas?
Cabe otra pregunta, será el nuevo gobierno capaz de revertir esta situación? Lo veo complicado, ojalá me equivoque.